Es inútil generalizar, la adicción del tabaco es muy subjetiva y está conectada con el físico y el carácter de una persona. Existen dos tipos de adicción:
Adicción física: causada por la ingesta continua de nicotina, y cuando el cuerpo deja de ingerir algunas sustancias, se produce la llamada "crisis de abstinencia" que provoca estados de ansiedad, irritabilidad y efectos indeseados desagradables.
Adicción psicológica: dejar de fumar es difícil también por una serie de rituales y hábitos, reforzados en el tiempo, sin los cuales el fumador advierte sentimientos de inadecuación, ausencia, vacío. Este suele ser el escollo más difícil que hay que superar.
El tabaco causa patologías y daños graves para nuestra salud pero las investigaciones demuestran que, después de diez años, si se deja de fumar, los riesgos se reducen constantemente hasta ser comparables a los riesgos de una persona que no fuma. Además, el físico te agradecerá inmediatamente, con efectos visibles, permanentes y agradables a la vista.
¿Cuántas personas lo hacen y luego encienden otras vez el cigarrillo? Una fase decisiva es evitar la recaída, que es un riesgo elevado en el primer año y que se suele deber a factores psicológicos. Dejar de fumar no es fácil pero es posible y puedes decidir hacerlo en cualquier momento. En HolaPsicologo.es puedes afrontar este tipo de dificultad gracias a la ayuda de profesionales especializados en el abandono del tabaco.
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