Asertividad

Bienestar y crecimiento personal
Asertividad

¿Qué es la asertividad?

El término ‘asertividad’ procede del inglés y significa «afirmativo» que, a su vez, es sinónimo de positivo y exitoso. La asertividad tiene que ver con las habilidades sociales de un individuo, que cuanto más «socialmente hábil » es, más asertivo será. La asertividad puede definirse como la habilidad de reconocer sus propias necesidades, de afirmarlas en su propio entorno, con una buena probabilidad de alcanzar sus objetivos, manteniendo una buena relación con los demás (Ulrich De Muync, 1974). En síntesis, la asertividad es conciencia, comunicación eficaz y directa, libertad de derechos, refuerzo, pertinencia emocional, adaptación social.

Características de la asertividad

Una persona asertiva será capaz de expresar sus sentimientos negativos (por ej. decirle a alguien que la interrumpe mientras está hablando que esto le molesta mucho), expresar y gestionar sus límites personales (por ej. Decirle a alguien que la ha criticado que tiene razón), tomar la iniciativa (por ej. empezar una conversación con una persona que no conocía), recibir, aprobar, recibir y expresar sentimientos positivos (por ej. aceptar cumplidos por su aspecto físico o decir a alguien que es muy simpático). La persona de tipo asertivo intenta simplemente defender a sí mismo y sus propios derechos, siempre respetando los demás, sin someterse a ellos y sin atacarlos, comunicando simplemente sus propias ideas. Los mensajes son muy precisos y pertinentes y se emplea mucho el pronombre YO. La asertividad se caracteriza por una mirada directa, pero no entrometida, por un tono de voz adecuado y por el respeto de los demás.

Comportamiento agresivo y pasivo

Además del comportamiento asertivo, se pueden identificar también otros dos tipos de comportamiento:

Comportamiento agresivo: la persona de tipo asertivo suele agredir al otro sin darle la oportunidad de expresarse, suele someterlo, dominarlo y posicionarlo «debajo» de sí mismo. Respecto a la conducta asertiva, las palabras y los mensajes son vagos, genéricos, exagerados, categóricos y se formulan con tono acusador. Los verbos y las expresiones son perentorios y no admiten réplicas. Las personas agresivas gesticulan mucho, invaden el espacio de los demás, hablan en voz alta y suelen emplear el pronombre TÚ, dado que suelen ver lo negativo en la otra persona. El objetivo se este comportamiento es vencer, dominar, someter.

Comportamiento pasivo: la persona suele soportar todo sin rechistar, incluso las cosas que lo hacen sufrir. Respecto a la conducta asertiva, esta conducta se caracteriza por mutismo o por un lenguaje tímido y monosilábico. Los mensajes son indirectos y suelen eludir el problema. La persona no asertiva pasiva suele no mirar a los ojos, tiene un tono de voz bajo, suele disculparse y tiene una postura incierta. El objetivo de esta conducta es evitar la ansiedad, los sentimientos de culpa y el miedo a ser juzgados, alejados o no aceptados. El psicólogo, a través de un entrenamiento asertivo, puede ser una ayuda eficaz para enseñar ejercicios y técnicas para mejorar su propia asertividad. No postergues, contacta ahora mismo con un profesional, haz tu pregunta y solicita una cita con serenidad y confianza.