Las características de la terapia de pareja
La pareja es algo más que la suma de cada una de las partes y es un lugar donde se suelen encontrar muchas diferencias. La terapia de pareja representa un tipo de camino con características peculiares diferentes que las psicoterapias de grupo, familiares o individuales.
A pesar de esto, es posible llegar a una terapia de pareja después de una psicoterapia individual, sobre todo en los casos donde las dificultades de la pareja proceden de problemas individuales graves, como por ejemplo una depresión fuerte. Lo más importante no es lo que sucede en la consulta, sino en el intervalo entre las consultas, cuando la pareja experimenta en la práctica (o no) lo útil que ha comprendido durante los encuentros de la terapia de pareja.
¿Cuándo es útil una terapia de pareja?
Las parejas que acuden a un psicólogo para una terapia de pareja aumentan cada vez más y muchas intervenciones provienen del deseo de crecer y mejorar su calidad de vida.
Sin embargo, es cierto que la terapia de pareja suele plantearse en contextos muy conflictivos.
Pueden acudir al psicólogo parejas que tienen problemas graves de contraste conyugal y están a borde de la separación, o parejas que ya no son parejas y, al contrario, tienen objetivos opuestos. Hoy, experiencias frecuentes ocurren porque el cónyuge expresa su propia homosexualidad, mientras van aumentando los problemas que tienen que ver con los matrimonios interculturales o con las parejas homosexuales.
Una de las razones más frecuentes que lleva a una terapia de pareja es el divorcio, tanto para gestionar mejor el acontecimiento estresante como para separarse de la manera menos dolorosa posible para los hijos. Finalmente, se plantea una terapia de pareja debido a las crisis de mediana edad, del pérdida del deseo sexual o debido a celos fuertes y traiciones.
Muchas personas viven relaciones insatisfactorias porque tienen miedo de ponerse en juego y prefieren ser infelices en vez de tratar de cambiar las cosas con una terapia de pareja.
Finalmente, cabe recordar que el hombre y la mujer tienen dos maneras diferentes de pensar, hablar y amar. Un buen punto de partida es reconocer y apreciar las diferencias entre los dos sexos.
Comunicar de manera eficaz no es una cosa imposible, puede reducir los malentendidos y reforzar de manera significativa la relación de pareja.
No postergueas, contacta con un profesional ahora mismo, haz tu pregunta y solicita una cita con serenidad y confianza.
