La psicología positiva: aplicaciones para el bienestar
La psicología positiva (Seligman, 1990) puede considerarse una revolución real en el campo de la psicología. Si en el pasado, la atención se focalizaba principalmente en las enfermedades y los trastornos mentales, hoy en día el interés está dirigido al bienestar, a la realización de sí mismos, de sus expectativas y a la optimización de los recursos personales.
La psicología positiva se basa en una lógica muy sencilla: si es posible entender las causas que vuelven infelices a las personas ayudándolas a ser menos infelices, con mucha probabilidad es posible entender lo que vuelve a las personas felices y estudiar técnicas y comportamientos para que las personassean felices aunque ya están bien. La psicología positiva estudia modelos teóricos y mecanismos que favorezcan el bienestar subjetivo y la felicidad.
El objetivo de la psicología positiva es identificar los recursos y las fortalezas de una persona para estimular sus habilidades y permitir un desarrollo total de la personalidad. Esto permite prevenir trastornos emocionales y mejor el estado de salud.
Las enseñanzas de la psicología positiva remiten a los "14 principios básicos de la felicidad", es decir:
- Estar activos y ocupados
- Emplear más tiempo en actividades sociales
- Ser productivos en un trabajo que tenga sentido
- Ser organizados y planificar las cosas
- Parar las preocupaciones
- Reducir las expectativas y las aspiraciones
- Desarrollar una forma de pensar positiva y optimista
- Vivir el presente
- Trabajar para conseguir una personalidad sana
- Desarrollar una personalidad social y extrovertida
- Ser sí mismos
- Eliminar problemas y sentimientos negativos
- Las relaciones íntimas son la mejor fuente de felicidad
- Valorar la felicidad como la prioridad más importante.
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